miércoles, 19 de septiembre de 2007

Ésta es


Mi panadería favorita y está en San Miguel de Allende. Hace cuatro años no iba y la anciana que atiende se acordó esta noche de mí. Je, je.
Claro, se acuerda porque la última vez que me vio fue durante el súbito escándalo ocurrido cuando mi madre y yo salimos de la puerta contigua, el consultorio de una psicóloga, ¡y una arcaica flecha aterrizó en la cabeza de mi progenitora!
Paty, la psicoterapeuta, salió enseguida a regañar a los niños que jugaban en la calle. Los vecinos se asomaron por los gritos, no los de mamá, y llegó la ambulancia.
La punta de la flecha no atravesó el cráneo, pues ésta se dobló y alojó entre la piel y el hueso.
"Gracias a Dios fue nomás el susto, Blanquita", dijo la mujer a la hechora de mis días y "fue hace cuatro años", aunque sin aparente relevancia, repuse.

5 comentarios:

Guzky dijo...

hola!
me llamó la atención la panadería!
mi favorita es parecida, está en un lugarcito llamado esperanza, en Puebla, donde viven mis abuelos, jeje.
Me gustó tu blog, un saludo

Corriendo despacio dijo...

¿Una flecha? ¿Una flecha?
¿Qué iban a la psicoterapia en medio de una reserva india?

¡Qué bonita panadería eso si!

Jorge Pedro dijo...

quiero ir, llévame.

hugo dijo...

que lleno de simbolos esta este post oyess, el pan, la flecha, la terapia, la madre, el caos, los niños, la vieja, le melancolia, el hambre, la memoria, el tiempo, la indiferencia y demas. saludos, yo tambien quiero pan de allicito.

Tomás, no hay más dijo...

Uau, Hugo. Qué bárbaro. Es más que un post, ocurrió.