miércoles, 19 de diciembre de 2007

Mantener un coche

Es cómodo y padre tener un coche: poner tu música, aire acondicionado y a veces manejarlo como si fuera robado... ¡pero qué gastazo! Hoy supe del caso de una compañera de trabajo, quien vive en la parte bonita de la Roma, o sea en una de esas tres calles, y trabaja en la Cuauhtémoc.
Su coche no es caro, es un Corsa; y es modelo 2005, pero además de lo que le pagó a la General Motors por él, el carrito le quita 71 pesos diarios entre gasolina, verificación, servicio y pensión... sin tomar en cuenta los ciento y tantos mil pesos que pagó por la unidad.
Pese a las ganas que tengo de traer mi coche al D.F., como que éstas se empiezan a disolver y hasta ya pienso en desentenderme de él -dejárselo a mis papás-.
Hablando de coches... lo más preocupante es que son hechos para fallar, y diario se producen miles que después, cuando dejan de servir, quién sabe dónde caben todos amontonados. Recordemos que la materia no se destruye, sólo se transforma, entonces esos fierros que ven en sus cocheras terminan en algún lugar del planeta... o lo que es peor, ¡no saldrán del país! A menos que te lo roben.
Sí, se de los yonques y del reciclaje, ¡pero no estamos en Suiza! Es México. Además de lo anterior, ¡las emisiones de los coches también contaminan!, bueno y más aquí donde estamos presionados geopolíticamente para consumir los combustibles refinados del exterior... ya sé, gastadísimo eso de que "México importa la gasolina que consume", pero ni siquiera hay alternativas como el etanol de Brasil o por lo menos más coches que utilicen algo barato y menos contaminante, como el diesel, no... saben que no me refiero a la ropa.
Bueno, también sé que los transportes públicos son todos ineficientes y feos, para ejemplo esos microbuseschimenea, dos en uno, o el metro y sus vendedores con música horrible y estruendosa que sale de sus mochilas.
Podríamos apostarle a deshacernos del coche y usar la bici, más allá de la pose, pero lo malo es que no se confía en la mejora de los servicios de los transportes ni en su respectiva infraestructura, digo... tanta corrupción nos tiene curados de espanto.
O es que, ¿jamás pasará?

4 comentarios:

Corriendo despacio dijo...

Pos a mi me gusta campechanear, auto y tranporte público, digo pa no mancharse. Aunque el año siguiente creo que auto no more será.

Jorge Pedro dijo...

a mí no me parece que el transporte público sea deficiente, al menos no en la ciudad de méxico. el metro es barato y rápido, y el metrobús es una maravilla. además, los taxis son baratos. creo que, en todo caso, el problema son los microbuseros (que no los microbuses). nada más. por otra parte, estoy de acuerdo: la gente debería renunciar al automóvil. a veces, tener coche se convierte en algo caro, incorrecto, contaminante, estorboso y bobo. por eso yo no tengo. sobre todo por lo caro.

hugo dijo...

y porque no sabes manejar, jp. yo amo mi auto para ir por hugui, soy su chofer. ah, y para ir al trabajo.

Tomás, no hay más dijo...

disgousting!