jueves, 13 de diciembre de 2007

Nunca entendí

Por qué, supuestamente, los vampiros y los posesos temen del crucifijo. ¿Será una amenaza de "¡esto es lo que les puede pasar, malvados!"?
De niño, cuando subía o bajaba unas escaleras del edificio del INBA en San Miguel, veía un crucifijo muy grande en la pared y pasaba corriendo. Veía hacia abajo para no asustarme más.
En las iglesias, lo mismo, sobre todo la parte del recorrido en la que estaba un cofre de cristal con la representación de Jesús muerto, envuelto en ropones y telas blancas.

3 comentarios:

hugo dijo...

jaja, obvio, el vampiro eres tu. yo creo que es el miedo asociativo a la estaca de madera por las manotas del chucho claveteadas. pero eso no les impide ser malos malos, como ya lo explico quien sabe cual vampiro en quien sabe que peli.

Jorge Pedro dijo...

es que jesús es un muerto viviente, un resucitado, ¡un undead! o sea, un vampiro. (¿o acaso un zombi?) pero la gente bebe su sangre. o sea que es un anti vampiro. y eso asusta a cualquier vampiro. no sé. y tampoco sé lo del ajo.

Cualquie dijo...

¿Te asustaba el crucifijo? La cosa está muy clara:
¡ERES UN VAMPIRO!