jueves, 3 de enero de 2008

No me gustan

Los villancicos. Siempre fui consciente de su incoherencia y deleznable carácter, aunque hasta hoy enfrento el timo que son.
¿Qué es eso de "pero mira como beben los peces en el río"? ¿Por qué el uso de la conjunción adversativa "pero"? Y luego eso de que los peces beben, ¡cuando están en el agua todo el tiempo!
Lo peor es la causal de su sed: "por ver a Dios nacido". ¿A poco se siente sed cuando se ve que Dios nace? ¿Cómo hicieron esos peces para desde el agua atestiguar un alumbramiento?
Los niños, durante algún festival navideño de sus colegios, aguantando la cera derretida ¡y caliente! en las manos; de plano ya embotadísimos por tanta incoherencia, prefieren no imaginar cuando la virgen se peina entre las cortinas... ¿de qué hablan?!
Otro ejemplo de eso puede ser "campana sobre campana y sobre campana una". Sigue eso de que te asomes a la ventana y veas al "niño" en la cuna... ¿la cuna está adentro o afuera de dónde? Y ya por eso el estribillo de "Belén, campañas de Belén..." ¡Qué babosada!
Después; todos, desde la Miss Sonia hasta el director y luego los padres de familia, son cómplices del sinsentido. Que con esto no me refiero al nonsense, porque ya sé que alguno de conocimientos medraditos me podría argumentar algo relativo.
Con razón esos niños crecen y pues ya no importa que todo a su alrededor tenga sentido o no, o fondo, sólo lo repiten como el resto de la gente y reproducen lo que no entienden y perpetuan lo que no significa.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me encantas!

Jorge Pedro dijo...

los villancicos son la colación de la música.

i. i. dijo...

Bueno, y así podríamos seguir deshaciendo lugares comunes de muchas otras letras de canciones populares... e irles quitando el poco encanto que podrían tener... Saludos y feliz año!

hugo dijo...

se diria que estas enojadoncio!

Corriendo despacio dijo...

¡JP arde en razón!
Y por eso odiamos los villancicos y a él en tan buena estima se le tiene.