viernes, 18 de abril de 2008

Robin Schlee

Fue una ex compañera de la escuela y amiga de quien me despedí el último día de cuarto de primaria, pues se mudaría de San Miguel de Allende al D.F., su ciudad de origen. No sé por qué hoy tocó el turno de soñar con ella.
Desde mis ocho años no la veía y llegaba a una casa de Coyoacán, donde ya sabía que estaría, en la celebración de su cumpleaños. La casa era idéntica a la que habitaba en San Miguel, en el Callejón del Toro, a donde también fui invitado a su fiesta de cumpleaños número nueve.
Llegué y reconocí a Leonor, su mamá, de quien recordé sufrió una caída gravísima de un caballo. Creo que la tuvieron que operar de la columna y toda la cosa. Mis papás siempre mencionaban ese accidente cuando me sorprendían arriba de uno o con intenciones de montar.
Bueno, Leonor se portaba muy seca conmigo, pero no me importó. En la mesa estaba Patrick, el hermano menor de Robin, pero aún era niño y estaba parado en la silla. Debe tener unos 25 años ahora. Quería ver los regalos.
Me sentía todo fuera de lugar, pero yo quería ver a Robin. De la segunda planta bajaron un grupo de mujeres, que no se veían delicadas ni de buenas formas y, aunque totalmente diferente a la última vez que la vi, estaba Robin: irreconocible y altísima, pero de inmediato supe que era ella. Ya no era tan delgada como de niña, pero seguía igual de noble y bienintencionada.
No me había interesado conocer a las anchas mujeres que la acompañaban; las sentía mala onda y como que aprovecharían cualquier comentario o saludo que saliera de mí para soltar veneno.
Nos dijimos habernos extrañado, nos abrazamos mucho y me sentí muy cómodo con ella, pero no con la situación ni con sus amigas extrañas. Me despedí de ella, propuse vernos a solas después para platicar y ella no me confirmó cuándo pese a habérselo pedido. Sólo empezó a llorar y a pedirme que no me fuera.
Me fui, atravesé el jardín, abrí la puerta de la casa, la cerré y desperté.

9 comentarios:

Angie dijo...

estás loquito tomasitonadamasito.
no la has visto desde los ocho? y si la buscas? facebook hace milagros

Tomás, no hay más dijo...

Sabes que lo acabo de intentar y no... A ver cómo le hago.

Pip3n dijo...

seguro aparece.
Mi cute Roco ya no pide teléfonos, es el güey más computeto del mundo y pide mails y direcciones de hi5 y cosas así para salir con gente.
O luego se encuentra a alguien por hi5 y le manda un mensajito y hablan por teléfono y esas cosas. Está súper loco. Lo malo es que nunca le hacen caso ya que lo ven en persona.
Pobre Roco, jajajajaja

Angie dijo...

eso está medio peligroso, pollito pipen, dile a tu amigo que no haga eso si no se quiere encontrar a una pshycho biatch serial killer

Anónimo dijo...

Hola mano...

soy Patrick el hermano de Robin... como te va, no tengo la mas remota idea quien eres... pero esta a todo dar tu escrito... yo me encargo de pasarselo a mi hermana y que te conteste... asi puedes dejar de soñar con ella y chance hablar directamente con ella...

Saludos
Patrick

Tomás, no hay más dijo...

Hey, Patrick, por si te vuelves a meter a mi blog: creo que estabas en el salón de una de mis hermanas (Blanca o Sandra). Igual por ellas, ya medio ubicas. Y claro que me interesa ponerme en contacto con tu hermana. La recuerdo con mucho cariño. Saludos.

Anónimo dijo...

Esto que escribes tiene ahora 5 años. Robin tiene este efecto. Perpetuarse en el pensamiento. Al igual que tu la recuerdo. En aquel momento no era clara mi mente, pero ahora después de 14 años creo que es una mujer con la cual cualquiera seria feliz de compartir la vida. A diferencia de ti amigo. Yo no la recuperaré jamás.

Anónimo dijo...

MTR

Anónimo dijo...

MTR