lunes, 12 de mayo de 2008

Esa cara

Se me hace conocida de... Corpus es una frase buenísima, que a veces dicen mis abuelos y mis papás y me hace reír mucho. Y es que durante el jueves de Corpus vendían máscaras y tonterías en las calles del primer cuadro de San Miguel de Allende. Lo digo en copretérito porque no me consta que aún se lleve a cabo.
Bueno, hubo un jueves de esos, cuando tenía cinco años y Blanca, mi mamá, me compró varias arañas de plástico que al mojarlas y ponerlas en los vidrios, se quedaban pegadas y bajaban poco a poco. ¡Se veían muy reales!
Ya tenía varias y me encantaba ponerlas en las ventanas y asustar a la gente. Ese día quise tener más.
Bajamos del jardín o la plaza o como le digan por el Portal Allende y llegamos a la tercera cuadra de la calle Hidalgo, yo vivía a una cuadra más, en la calle Relox.
No sé por qué empecé a correr con mis arañas en las manos, estaba muy emocionado y me gustaba que mi mamá me pidiera que ya no corriera. La desobedecí y cuando estaba por llegar a la esquina con la calle Mesones, tropecé en la banqueta y estrellé mi cara contra una pared.
Sin pausas salía la sangre de la nariz. Las manos de Blanca constreñían en vanos intentos por que la hemorragia cediera y a mí sólo me dolía la cara. Subí la cabeza y la sangre me salió por la boca. El sabor me provocó arcadas y tos. Pasó un carrito de raspados y el hombre nos dio hielo y agua.
Blanca lloraba desesperada y llegamos al consultorio del doctor más cercano, Chris Ramaglia, quien cogió mi naricilla y la movió hasta que tronó y no sé qué más hizo. Ya no salió tanta sangre y me puso unos tapones.
Salimos y estaba apenado por haber provocado todo eso. Blanca sólo me abrazaba y fuimos juntos a la farmacia, donde fue preciso comprar un aerosol que usaría en mi nariz por no sé cuánto tiempo.
Ahora mismo no recuerdo qué pasó con todas esas arañas. ¿Quién me las robó o dónde las perdí?

3 comentarios:

miss comet dijo...

toby, cuando te espantas haces cosas que no recuerdas, jajaja.

como el día que aventaste a Rosita de la armada cama king size, hacia un MATAVENADOS que se nos apareció corriendo por la alfombra mientras veíamos la tele y en segundos ya estabas en la sala, jaja, pero siempre las circunstancias te obligan a ser el héroe y eso me da más risa.

seguro dejaste las arañas tiradas llenas de sangre y una vieja mechuda de génesis las llevó a casa para sus hijos. ahhhh.

abrazo. bye.

Tomás, no hay más dijo...

No te burles de que las circunstancias me obliguen a ser el héroe. Lo que pasa es que nunca ha estado alguien más valiente que yo cuando pasan las cosas. Por cierto, lo mejor de ahí era el tubo que hizo una perforación en el techo y los cuchillos de plástico del Waldo's para el za-za-zá y Los Reyes y los lentes para no ver lo que hacíamos.

miss comet dijo...

ajaja, perforación que al casero no le gustó y resanamos con yeso de ortodoncia.

otra¡ otra de insectos y valentía:

cuando fuimos por un mandado a una farmacia que estaba siendo atacada por miles de hormigas con alas, te estacionaste y vimos desde el auto, cómo los 2 empleados las mataban a diestra y siniestra con unos trapos blancos y movimientos desesperados, te pusiste la chamarra y corriste hacia el mostrador para cumplir tu objetivo, regresaste al auto sacudiéndote y arrancamos a toda velocidad, risa y risa.