lunes, 18 de agosto de 2008

Soñé que el diablo

Tenía una galería cerca de mi casa y se portaba muy buena onda conmigo. Me daba consejos... algo extraños. No tardé en darme cuenta de sus malvadas intenciones. Le conté a mi vecino sobre él y no le resultaba desconocido el tema. "Sí, sí es el diablo, ya lo conocía", me reveló. Entonces lo busqué y le espeté que había sido suficiente y no me vería la cara como a los demás.
Lo reté a un duelo justo hoy a las 12:00 hrs., cuando ya estuviera despierto. Quedamos en que el perdedor moriría.
El otro sueño fue con la casa de mi madre en San Miguel, iba en la madrugada porque sabía que alguien se quería meter por el patio trasero. Llegué y vi a mis hermanas y a mamá dormidas. Entonces supe que si prendía las luces de afuera y atrás, ya nadie entraría. Desperté y volví a dormir.
Una hora más tarde abrí los ojos cuando sentí que mi brazo era jalado con fuerza. ¡Apa, sueñitos!
Llamé a la hechora de mis días y le conté de mi sueño en su casa. Me contó, sorprendida, que hace dos días, a mitad de la noche, entraron unos tipos por una de las altas bardas e hicieron mucho ruido porque resbalaron en un domo. Llegó la policía, pero alcanzaron a escapar.

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