jueves, 14 de agosto de 2008

Y bueno

Dormí exhausto y soñé que me perseguían cuatro felinos de distintas especies: uno de esos con pelillos en las orejas, un tigre siberiano, una pantera y un león. En el sueño vivía en una propiedad gigantesca; ni alcanzaba a ver las rejas y claro, como en toda casa de ese tipo, había una alberca.
Entonces pensé que los gatos temen al agua, bueno, la gata que tengo en casa de mis papás no, pero nada perdería con intentarlo y me aventé a la piscina. Tuve razón al principio, pero la canija pantera metía las patas a la alberca como para probar que nada le pasaría con un chapuzoncito.
Y que se avienta... Ahí recordé un programa del Discovery en el que unos tigres de bengala se bañaban en un río de la India. ¡Madres!
Las otras fieras siguieron a la pantera, excepto el de los pelillos en la oreja. Ay, era mi única oportunidad de salvar la vida y aproveché su nado torpe para salir de ahí. Corrí y no volteé hacia atrás. Así como en las películas entré tan presuroso a la casa que olvidé cerrar la puerta. Casi me alcanzan y desperté, vi al león de peluche que tengo al lado de la cama y me sacó otro susto. ¡Lo juro!
Había olvidado apagar la luz y cerrar las ventanas. Apenas amanecía. ¡Qué frío! Fui a hacer pipí.
Ya después soñé con una de las mejores personas que conozco: regresaba con su peoresnada y venían a visitarme para celebrar. Llegaban en una camioneta picop con sus respectivas placas norteñas y tocaban el cláxon sin parar. El ex, bueno ya no ex, subía emocionado a la caja de la camioneta y sostenía un "¡Volvimos!" escrito en una cartulina naranja.
Moría de la risa y no me explicaba por qué habían venido a celebrar conmigo, me daba mucho gusto y los abracé. "Las cosas siempre se acomodan de nuevo y se ponen mejor", les dije emocionado... aunque un segundo más tarde y con un poco de amargura recordé que mi sueño anterior había estado muy agitado y en éste había ocurrido algo súper bueno, pero no para mí.
Entonces terminó el abrazo y volteé la cara hacia el cielo. Me cubrí del sol deslumbrante con la mano derecha; para sólo ver el azul y las nubes. Suspiré. Pensé en el significado del sueño anterior. ¿Por qué con fieras que me perseguían? El sueño terminó a tiempo para que no me devoraran, ¿me querían devorar? Soy un buen nadador y también corredor. ¿Son retos?
¿Los "retos" son en la medida de los límites que yo me pongo? ¿Qué hay de mis alcances?
De pronto ya estaba despierto y mientras me estiraba salían más preguntas.
La calle de Jalapa y el cruce de Reforma a Río Sena abrieron su paso a mis preguntas y a sus respectivas respuestas, muchas formuladas también como interrogantes.
Una excelente noticia fue vista por mí hace un par de horas en el correo electrónico. Y aunque no haya sido una carta de amor, se sintió parecido a una de esas con las que se humedecen los ojos y el corazón se sale del pecho. Ser es la mejor de las noticias que he recibido.

1 comentario:

gisela dijo...

Y luego salió el tigre de la alberca te persiguió y se metió a tu cama y cuado se secó se convirtió en Laura León como el Ranma 1/2 de producciones televisa