viernes, 5 de septiembre de 2008

Cuando

Una canción me gusta mucho, de pronto me asusta que llegue un día en que me aburra y dejo de repetirla. Después la tarareo y cedo a ponerla otra vez. Me quito los audífonos para escuchar algo que me dirán y cuando me los pongo otra vez, está ya otra melodía.
Escucho una palabra que me la recuerda y regreso fiel a mi canción. La repito y a veces me eriza la piel si con ella presencio ideas o cosas del mundo, imagino unas que jamás ocurrieron o recuerdo otras que sí.
He lamentado que duren tan poco mis canciones favoritas, ¿por qué no hacen una que avance y cambie y dure lo que dura mi vida? Será porque si tuviera que hacer otra cosa, ¿me perdería de fragmentos para los que debería regresarla? Pero no es lo mismo sólo regresar la canción y escuchar el pedacito faltante que vivirla completa desde el principio.
Por eso duran tan poco, aunque las favoritas se quedan siempre en el cuerpo y con él se van.

2 comentarios:

Pip3n dijo...

Tomas!!!

Tú también, sí, efectivamente, tú también lo has hecho. Has sido seleccionado por mí para un meme. Alégrate que ésta es una noticia digna de ser celebrada y llevada a cabo.

Encontrarás la info pertinente en mi blog, en una entrada que se llama cadena de blog. Está chistoso.

dejo el link directo
http://mundopip3n.blogspot.com/2008/09/cadena-de-blog.html

miss comet dijo...

yo también sufro del mismo mal.

pero me gusta me gusta la sufridera, ajajjaa.