miércoles, 29 de octubre de 2008

Dios mío, ¡qué canción!

Es The Promise.

2 comentarios:

miss comet dijo...

ay tomàs hooyyyyyyy, que estaba muy feliz, aguardè con ansia hasta llegar a la plaza de los estanquillos para comprar un helado y sabes que````````è????

no estaban¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

hoy como nunca te extraño a las 9.27 pm.

Tomás, no hay más dijo...

Típico. Ay, Marisa. A veces pasan cosas que no entiendo. Este pecho mío, no sé qué onda. Un día se cansará. Lo bueno de vivir es que cuando todo termine, me iré con mi abuelito y me recibirá con sus lentes oscuros. Llevaré los míos por aquello de "sigue la luz". Allá te espero con los tuyos y con un cuchillo de plástico del Waldo's Mart, a ver si nos lo dejan pasar. Hace unas semanas, cuando estábamos junto a la presa con Luis, no me habría venido mal un chapuzón y convertirme en uno de los pececillos que andan por ahí.