lunes, 6 de octubre de 2008

Que la razón para poner una canción en el ipod es arbitraria, casi siempre. Hoy, rumbo al trabajo, la primera que puse fue West End Girls. La repetí dos veces más y siguió Common People. Casi la dejé terminar. No es interesante que platique las que siguieron.
Pasé un excelente fin de semana, pero trabajé casi todo el tiempo. Ayer pisé la oficina durante tres horas. Estuvo bien, supongo, es parte de un desmadre de acontecimientos que se sucederán para que ocurra algo bueno, supongo otra vez. Creo que todo lo que pasa es bueno.
Mi hermana llegó anoche, muy tarde, y estrené esas sábanas que tenía guardadas para cuando me visitara alguien querido. Platicamos y reímos antes de dormir. Soñé que mi abuelo Tomás moría y lamentaba no haberlo visitado el día de su cumpleaños. Odio esos sueños como de remordimiento. ¡Canijas pesadillas!

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