miércoles, 27 de febrero de 2008

Mensaje que llegó a mi

Celular hace como cinco minutos, es de un teléfono desconocido, pero de alguien de San Miguel de Allende. O sea, mi lugar de origen.
"Iba caminando bien contento disfrutando de mi café starbucks con un rico aroma del licor de canela, y cuando entro al imss me llego un olor a pedo con sudor que se me quitaron las ganas de café" (sic)
Pd. Ja, ja, ja, ja... es mi amigo Juanjo desde un nuevo teléfono y me cuenta que la secretaria del hospital tiene puesto el soundtrack de la gaviota.

Hoy en la oficina

No crean que hago esto siempre, fue sólo por tomar una foto chistosa en mi oficina. Eso sí, como que ya estorban los tenis y los zapatos... mi comportamiento de los últimos días sólo me dice que quiero ir a la playa.

Qué padre les quedó

Creación de mi amigo Jorge Martínez Mícher y compañía.

martes, 26 de febrero de 2008

Hubo

Un tiempo cuando despertaba temprano, prendía la tele y estaba Connected de Stereo MC's, casi siempre. A veces alguna del soundtrack de Reality Bites "I only hear what I want to...", ¡bah! Jai, Jars of Clay, Letters to Cleo y otros one-hit-wonderers no tan malos.
Y pensaba en quién había inventado eso de ir a la prepa en otra ciudad, pues de San Miguel a Querétaro era media hora y me debían llevar cuando no me quedaba allá.
Odiaba a mis papás a un metro de distancia de mí, sólo quería llegar a la escuela para fumar en los pasillos y quedarme afuera de la clase. Me chocaba abrir la puerta y ver a todos ahí sentados. Mejor me iba al centro a pasear, por un helado a La Mariposa o a sólo caminar por ahí.
Alguna vez fui a Juriquilla a buscar a mi primo Pepe, me caía bien su amigo el "guaguá", quien sufría de unas feas erupciones en la nariz... acné.
Mi pecho estaba lleno de vellos enterrados que se veían como puntitos rojos y me chocaban. Eso sí, mis amigos de la escuela eran súper inteligentes y hablábamos de muchos libros. Me gustaba jugar tenis por las tardes con Armando Soto. Los quince años de la amiga de Paco Mascorro habían estado buenos. Bailé mucho con unas gemelas, y aunque las reconocía a una de otra, me hacía el que las confundía. Estuvo divertida la estancia en casa de Paco, parecía hotel.
En ese tiempo recordaba mis primeros años como si se trataran de los recuerdos de un autista, como de alguien que no era capaz de comunicarse efectivamente con el mundo porque no conocía las palabras necesarias para tener cualquier cosa.
Y ahora me río de todas aquellas tonterías y de lo serias que eran. Las cosas que me daban risa entonces son todavía motivo de carcajada. Ahora soy un bagaje enorme de sentido del humor.
El regreso a San Miguel y nuevos amigos, Luis el que me caía mal de lejos es todavía uno de los mejores. Llegó Gaby, se fue. Otras personas tampoco están ya. Otras no estaban.
No detendré la risa y veré como desaparecen de la arena húmeda muchos otros nombres. Y llevaré las manos llenas de conchitas que recoja en el camino, sólo para tirarlas al mar otra vez.

Bueno

Y como aún sigo decepcionado y enojado... ¡un gigantesco buuuuuuu a los del tianguis permanente del Zócalo! ¡Buuuuuuuuuuuuu!

La palabra

Quinqué es la más forzada que existe, como que en la primaria nos la metieron a huevo. Y claro, ni siquiera con una foto. ¡Era un quinqué dibujado! Lo juro.
Todo mundo les dice lámparas de aceite. Es más, apenas he visto un par y ni siquiera prendidos. ¡Un largo buuu a la palabra quinqué!

No es para tanto


Ya me cae mejor Sarkozy.

lunes, 25 de febrero de 2008

¿No hubo FICCO o qué?

¿Por qué este año como que no supe nada del FICCO? ¿Fue a propósito hacerlo como más discreto o salió algo mal? A lo más que llegué fue a ver un Mercedes Benz, con el respectivo logotipo, estacionado afuera del Condesa DF.
Juro que cuando iba al cine y veía pósters del festival como que los di por hecho y pensé que eran de años anteriores.
¿Alguien sabe si está a punto de terminar?

Qué raro suena

Eso de "voy a ver los oscares".

Trivia

"Love means never having to say you're sorry"
Queridos lectores, si alguien me dice en qué película dicen lo de arriba, tendrá todos mis respetos y veneraciones.

jueves, 14 de febrero de 2008

Un rayo de sol


Sha la la la la, oh, oh, oh,
sha la la la la, oh, oh, oh,
sha la la la la, oh, oh, oh,
sha la la la la, oh, oh, oh,
sha la la la la.

Un rayo de sol, oh, oh, oh,
me trajo tu amor, oh, oh, oh.
Un rayo de sol, oh, oh, oh,
a mi corazón, oh, oh, oh.

Llegó y me dio tu querer,
que tanto y tanto busqué
y al fin tendré.

Y quiero ser parte tuya,
dentro de ti siempre estar,
ser quien construya
tu alegría y felicidad.

Seré quien vele tus sueños
y daré gracias al sol,
que me hizo dueño,
me hizo dueño de tu amor.

Sha la la la la, oh, oh, oh…

martes, 12 de febrero de 2008

Soñé que

Me quería bañar y estaba en la casa de mi primo Pepe. Él tenía de visita a uno de sus amigos de San Luis Potosí. Le avisé que me bañaría. Abrí las llaves de la tina. El baño había sido renovado. Extrañé el par de lavabos frente al espejo y la taza, aunque se veía bonita la nueva tina al centro. El ambiente se veía mucho más iluminado.
Salí a platicar por unos minutos y cuando regresé la tina estaba llena. Metí mi cuerpo boca abajo y cerré los ojos; pero salí pues en el fondo sentí varios libros apilados. Abrí los ojos y todo estaba lleno de libros mojados. Asustado los sacaba de la tina y pensaba en cómo haría para secarlos. Entonces desperté.

lunes, 11 de febrero de 2008

Canciones de Amandititita

Te crees la muy muy


La Mataviejitas


Viernes de quincena


Metrosexual

Amarga decepción


Estaba en el Zócalo y una mujer de la Convención Nacional Democrática (CND) me atacó e insultó.
De hecho nos acercamos, Jorge y yo, pues nos interesaba saber más de la campaña que llevan a cabo los miembros de esta organización contra lo que llaman "privatización de PEMEX". Claro que ni siquiera ellos saben de qué trata todo eso. No pudieron resolver mis dudas. Sólo confirmé que debo buscar otras fuentes para aclarar mis inquietudes respecto al tema.
Bueno, ahí comenzó un poco la decepción. Mientras leía sus panfletos y los compadecía por las pixeleadas fotografías de los mismos, vi que una mujer metida en una playera con los logotipos de la mencionada convención agredía a Jorge.
Llegué al lugar (a unos 10 metros de donde estaba) y pregunté qué pasaba. La mujer inmediatamente comenzó a fotografiarme o tomarme video con su celular... y a preguntar quiénes éramos y qué queríamos. Nos exigió una identificación sin ella darnos una pizca de sus datos. De ella sólo sé que vive en la paranoia, pero no sé de qué.
"Si tú me tomas fotos yo también lo haré de ti", le comuniqué y saqué mi celular para hacer lo propio. La señora volteó la cara y huyó... Fui detrás de ella, ahora sí con verdaderas ganas de tener un registro de su cara, pues su comportamiento de hampón me inquietó aún más.
Ella se detuvo delante de mí, a un costado de la casa de campaña, y me arrebató el celular.
"Te lo voy a romper y te voy a partir la madre, pendejo", me gritó la señora al tiempo que me tiraba golpes. Solté mi teléfono, pues estaba abierto y hacía un ángulo que lo condenaba a ser roto con cualquier movimiento en falso. Le dije que lo rompiera y llamaría a la policía; a lo que me contestó que no le harían nada, que llamara a quien quisiera. Cerró mi celular y con rapidez se lo quité de la mano pues ella no tenía intención de devolvérmelo.
Ella huyó y se guareció al interior de la improvisada instalación. Enseguida llegaron sus compañeros, entre ellos un señor: "soy el coordinador de esto", mencionó. Traté de explicarle la situación, pero para todo ponía argumentos y justificaciones muy tontas: "A lo mejor la compañera ya está muy cansada", "es que ha venido gente que nos ha querido robar".
Les dije que era increíble que esto pasara en el Zócalo, cuando yo sólo quería conocer más de su causa. "Por eso no prosperan, por eso nadie los toma en serio", repuse.
Para no hacerles el cuento largo; la mujer nunca se disculpó, los demás miembros de esa "convención" se mostraron carentes de toda sensibilidad a lo que ocurrió.
Los policías no pudieron darnos asistencia. "Uuh, ya saben cómo son, son del gobierno", y quedamos ahí en esa gigantesca plancha, con la bandera al centro, viéndonos... a punto de soltar una carcajada.

domingo, 3 de febrero de 2008

Deme dos pesos

"Se lo ruego", me dijo la pobre aun cuando yo ya sacaba las monedas. Se veía muy desnutrida, flaca y sucia. Traía puesta una playera del PAN, como que se la dieron en un mítin de esos.
Le dije que no me rogara nada, que me hacía sentir mal y que a todos nos chocaba que nos rogaran. Medio me dejó solo con mi sermón, pero se fue encogida. Según yo, hice que se avergonzara y me sentí de lo peor.
Y es que salí a la calle justo antes del comienzo del súper boul. Sabía que los vecinos estarían locos y haciendo alarde absurdo de la masculinidad, que realmente buscan reafirmar y les hace falta, frente a sus respectivas familias e invitados.
Sobre todo con sus hijos, a quienes no serán capaces de abrir los ojos y ellos, a su vez, reproducirán esas conductas y buscarán caer en los estereotipos reforzados por su acomplejado progenitor y la respectiva aprobación materna... claro que después ayudados por la tecnología y lo que se encontrarán, a su momento, obligados a consumir.
Bueno, con eso del súper boul, y sin seguir jamás a ninguno de los equipos: sé que la mayoría le va a los Patriots de Nueva Inglaterra, gracias a que los medios nos han querido meter a Tom Brady hasta en el pozole.
También está la horda de quienes se las dan de muy conocedores y aseguran ser aficionados de los Giants desde niños. ¡Bah!
Ahora que hablo de lo que nos gusta desde niños... hace un par de días leo esta novela que me impresionó bastante en la secundaria. Estoy tan ahogado en ese libro, que incluso recuerdo las caras que entonces, cuando lo leí por primera vez, llevaban los personajes.
Me pasa que siempre les pongo rostros o hasta la fisonomía de gente conocida, aunque a veces con rasgos, complexiones y formas distintas de caminar o vestirse. No sé qué pasa con mi cerebro; que realiza toda esta serie de combinaciones.
Uff, ¡pero qué cosas pasan! Tantas, que los actantes esta vez comenzaron con dos rostros cada uno: de quienes los ocupaban hace 14 años y de nuevas personas.
Y ya, hacia el capítulo 16, supe que las máscaras sólo correspondían a
sus correspondientes actualizaciones.
Ya no eran mis facciones, aunque para el caso acaucasicadas y con canas en el lado derecho de la cabeza, las de Holden Caulfield.