lunes, 28 de julio de 2008

Es bonito despertar

Con el aire no tan frío de Cuernavaca en la cara, a las siete de la mañana. Acostado en un camastro y cobijado. "Es que es de la chingada cuando te duele la cabeza por dentro", fue lo último que escuché antes de ceder a la somnolencia. Reí.
Me levanté y preferí continuar adentro con noventa minutos más de sueño. ¿O fue sólo una hora?
Nunca me pasa eso de no despertar cuando me llaman o mueven, pero estaba cansado.
Qué sábado tan repentino, perfecto sin planes. Hasta jugué billar, que es una de mis actividades predilectas y más abandonadas. No veía un Marathón desde la secundaria y qué bien estuve. No sé a qué hora aprendí tantas cosas. Je, je.
Árboles de papaya, guanábana y mamey; medio despierto. Me he vuelto un cínico y hace tiempo dejó de importar la apariencia de mi cabello en las mañanas.
Requiero mis lentes de sol para manejar a la luz del día. Tacos de cecina y quesadillas en la carretera de regreso. Quería ver motocicletas y se asomaron por el retrovisor. Venían un montón y oportunamente abrí la ventanilla para escuchar la estela de sonido. Esto sí es vida, ni indicios de cruda. ¿Será el cambio de altura?
Y bueno, esa película dominical de Alain Resnais me dejó desconcertado, pero no en la superficie como lo haría una cosa del tipo de Irreversible. No, está mal el ejemplo. El bodrio de Gaspar Noé me enojó.
¡Cuánto caminamos para llegar al cine! Las microburbujas del Ice-e-sabor-medicina-imitación-sandía no estuvieron tan mal.
Fue diferente... las transiciones y zooms me soltaron a la contemplación de ideas que vienen mucho al caso con hoy. Resnais ya es un súper anciano y aún dirige que si ves su más nueva película, sabes que es él. No con una rúbrica obscena, como pasa con Kubrick. Aquí sientes plumas que caen y rozan la cara... es Resnais. Llegan fotogramas de La Jetée y sé que no es suya, pero la asocio con Hiroshima... ya saben, las diapositivas, el blanco y negro. La voz en off.

Los activismos de mi amigo Chepe


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En este río

jueves, 17 de julio de 2008

Dan dan dan dan da ra da da da


Dararán tan chan chan chan tan chan cha cha cha ra cha cha cha cha cha cha cha cha. Tuuu tu ruuu ruuuu ruuuu ruuuu ruuuuuu tuuu ruuuu. Chan chan chan. Tuuu tu ruuu ruuuu ruuuu ruuuu ruuuuuu tuuu ruuuu. When routine bites hard and ambitions are low and the resentment rides high, but emotions won't grow. And we're changing our ways, taking different roads. Then loooooove, loooove will tear us apart... again. Looooove, looooove will tear us apart... again. Why is the bedroom so cold turned away on your side? Is my timing that flawed our respect run so dry? Yet there's still this appeal that we've kept through our lives. But looooooooove, loooooove will tear us apart... again. Loooove, loooove will tear us apart... again. Do you cry out in your sleep all my failings exposed? And there's a taste in my mouth as desperation takes hold. Is it something so good just can't function no more? When loooove, loooove will tear us apart... again. Loooove, loooove will tear us apart... again.


miércoles, 16 de julio de 2008

Tampoco es una pintura

Esto es sólo un ejemplo, que tampoco lo es, de tantas cosas y personas que tampoco lo son. Ni lo fueron.

Laboratorio Médico Polanco, sucursal Roma

El domingo coincidí tres veces con la misma persona y el colmo, ¡en el Kelly's! Fue inevitable irnos por un café, que no fue café, sino un tan marica chai con leche. Luego, ahí saludé a Magaly, a quien me había topado el día anterior en la calle Guanajuato con su cámara Holga colgada, cuando por Montse nos conocimos.
Filete de pescado y agua de melón.
Hablé de la nueva ola y Blow Up. Me hablaron del Hatha Yoga y el Ashtanga y vimos a la gente pasar. Claudia Islas y Meche Carreño fueron invitadas a la conversación. "A mí también me da hueva Wall-E".
Traía Voulez-Vous en la cabeza y la mañana del domingo desperté porque sonaba en la habitación contigua, pero no era la canción de Abba, sino una potente aspiradora.
Y bueno, anoche qué rico Tall Horse me bebí. También hubo Baudron, aunque preferí el sabor de la cepa sudafricana. En total unas 13 copas más jamón de jabalí, mucho queso y pan tostado.
Hice, junto a un adulto mayor*, una corrección ortográfica. Discutí con él sobre la vigencia del Esterbrook. Citó a Sabines "[...]
si es huérfano el que pierde un padre, si es viudo el que ha perdido la esposa, ¿cómo se llama el que pierde un hijo?[...]". Recordé eso de la salvaje costumbre de enterrar a los muertos, "pero sería demasiado, ni lo mencionaré, no viene al caso". "Tampoco invitemos a la cojita embarazada", decidí. Ni por choteado hay que huirle a Sabines, les aconsejo.
¡Qué padre el cabello de Antoine!, pero el mío no lo cambio por nada, ni necesito ponderarlo. Otra Montse que me cae bien, aunque no cruzamos palabra. "Tiene buena teta", me dicen y aguanto la carcajada porque no esperaba escuchar algo así, no desde la secundaria.
La paso muy bien con desconocidos. Mi estómago se expandió y fuimos con las manos de momia a los tacos con el nombre de un general manco, sí era manco, ¿no? Agua de horchata. Risas y una conversación que ya no recuerdo.
Jalapa. Abrazos. Guanajuato, ¡qué felicidad!
*Mauhuahuahuahauhauhahuahuuha.

miércoles, 9 de julio de 2008

Estas fotos de desconocidos me dan mucha mucha







Risa.

Que Beiby Creisy

¿Y Pan Cristy son del mismo dueño? Naaaaaaaa. Bueno, debería ser así la cosa. ¿Verdad? Es más, juro que el dueño se llama Pancracio.

Cosa chistosa como para el Selecciones del Reader's Digest

A veces las ganas llegan en el trabajo y hay que ir. Bueno, hoy fue una de aquellas en las que no había papel. Las anteriores he tenido que llamar a mi oficina a que pasen el recado y me lleve papel July, la señora que hace la limpieza; otras he gritado "papeeeeeeeeeeel".
Hoy no se me hizo prudente anunciar que estaba sentado en el retrete sin la posibilidad de levantarme. Intenté telefonear y no tenía crédito.
Esperé a que entrara alguien y guardé silencio. En cuanto escuché pasos pedí que me trajera un poco de Pétalo, Kimberly Clark, Cottonelle, no sé cuál sea. "Si", me contestó, pero no supe distinguir de quién era la voz. Enseguida salió echando chispas "Juliaaaaaaa, no es posible, no hay pretextos...". Era el jefe.

martes, 1 de julio de 2008

Me muero

Hoy comienza Nouvelle Vague: 50 años en la Cineteca Nacional. El ciclo, además de los filmes que fueron considerados por el programador como muestra representativa de la nueva ola, es impresionante, tanto en el apartado de documentales como en el de películas mexicanas influidas por esta corriente cinematográfica. ¡Qué visión incluir este segmento! Y claro, Cazals no pudo faltar en él.
Eso sí; se prescindió de algunos títulos que a mi juicio son insoslayables: Zazie dans le Métro de Malle, Les Bonnes Femmes de Chabrol, La Jetée de Chris Marker, Les Yeux sans Visage de Franju.
Creo que faltó agregar un documental de Agnès Varda en el programa. Siempre me ha dado risa que la conozcan como "la abuela de la nueva ola", yo agregaría que también lo es de la versatilidad.
Y bueno, por nada del mundo me pierdo Les Parapluies de Cherbourg, ni L'homme qui Ment, ni Thomas l'Imposteur.
Y hoy siento que agonizo porque tengo que presentar mis trabajos cuasi finales del curso al que voy por las tardes; para que les sea dado el visto bueno y sean presentados en el examen final, y esto quiere decir que me perderé de los cortometrajes de Truffaut que abren el ciclo.
En esta vorágine de piel erizada y emoción por pensar en todas estas películas y su efecto en mi vida y posterior buenviaje, que con pretexto en forma de tesis me titulé de la carrera... laus Deo por la nueva ola, por el siglo XX y por La Cineteca.
Por cierto, si alguien por ahí se topa con Jean Ollé-Laprune y se hace su amigo, hágame favor de presentármelo. Por asuntos laborales y académicos es muy probable que no lo conozca y necesito tener algunas conversaciones con él.
Larga vida a la caméra stylo.