viernes, 26 de diciembre de 2008

La película ésta

Que quería ver, The Curious Case of Benjamin Button, tenía todas las localidades agotadas. Es decir, no la vi, pero en vez de eso me metí a ver Marley and Me, ¡pésima y grotesca! No la vean.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Cuento de Navidad

El que tuve hace un rato gracias a este travieso subconsciente, que incluso aprovecha cualquier inocente siesta para manifestarse: usaba una computadora de escritorio muy fea, mis papás seguían divorciados, mi mamá tenía un amante a quien recibía casi diario, mis hermanas me ignoraban, y una, sobre todo, era especialmente hosca conmigo.
Mi mamá estaba ansiosa por recibir a su visita y yo le reclamaba, pero a ella no le importaba nada de lo que le dijera. Después de un rato me asomaba al ventanal de su cuarto, y a lo lejos, vi tras sus cortinas, que un tipo de cabellera negra le besaba las piernas. ¡Qué horror!
Lo raro es que conservábamos a Isabel, la chica que nos echa la mano en la casa, al jardinero, y hasta se había agregado un mozo, que me veía con lástima. Eso sí, la casa feísima. 
Unas policías capitalinas me daban una orden de desalojo de mi departamento. Le contaba a mi papá, así como para que me echara la mano, pero ni siquiera fingió que le importara el asunto. Desperté para respirar, ¡en serio que se me iba el aire!
Antes de escribir este post, aun durante mi sopor postpesadilla, tecleé "A Christmas Carol" en Wikipedia. "Esa lectura infantil dejó su marquita en mí", aseguré. En serio pensé que por haber renegado tanto de Navidad durante la noche anterior, mi subconsciente me había pasado la factura hacía un rato. 
"Pero yo no soy como Scrooge", dije y la piel se me erizó, acompañada de una lagrimilla que me llegó al cuello. 
Ahora veo a la calle y está todo oscuro, anocheció ya hace más de una hora. Siguen las aceras, cornizas, techos y automóviles con nieve encima. Pienso en la gente que quiero y justo me topo con esta nota http://www.msnbc.msn.com/id/28385277
Quiero salir por un chocolate caliente y algo qué masticar. En un par de horas iré al Scotiabank Theatre a ver The Curious Case of Benjamin Button, que justo hoy se estrena. Volveré a verla en México, como acordamos. Uy, ¡muero de ganas de eso y otras muchas cosas!
¡Feliz Navidad!

martes, 23 de diciembre de 2008

Día 1, o sea ayer

Llegué cansado, todo el paisaje estaba nevado. Antes de comer entré a bañarme, perdí el equilibrio mientras me desvestía, me caí. No alcancé a meter bien las manos. Se me dislocó el hombro izquierdo y frente al miedo de ver arruinadas mis vacaciones, corrí al espejo -se veía espantoso el hueso desacomodado- y lo puse en su lugar otra vez. Ni sé cómo le hice. 
Ay, me duele un poquito cuando lo muevo. Me pregunto si dejará de doler para que con confianza vaya a Whistler en los próximos días.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Durante el

Trayecto de San Miguel a Querétaro, hace unas horas, mi papá me contó que alguna vez leyó una carta de amor que escribí. Que más bien, estaba impregnada con mi decepción; y que, obviamente, jamás entregué. No recuerdo qué escribí en ella.
La encontró en mi cuarto, en la casa de San Miguel, cuando le pedí que me buscara un documento. Me dijo que se sintió conmovido y especialmente emocionado. Que pudo ponerse en mis zapatos con lo que leyó, que le dieron ganas de enmarcarla. Que me conoció mejor y le gustó mucho cómo escribo. Fue adonde mi mamá, se la enseñó, ésta la leyó y rompió, pues no debían leer "mis cosas".

miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡Ayyyyyy!

Quiero choux y gelatinas de la Espiga. Quiero chongos de la Dulcería de Celaya. Quiero cajeta La Vencedora. Quiero tostadas del Carmen. Quiero frijoles y filete del merendero. 
Quiero guacamayas de Javier. Quiero kebabs de donde sea, pero que sí estén ricos. Quiero alubias con pato de una lata comprada en el Monoprix. Quiero pad-thai. Quiero crème brulée. Quiero jamoncillos de la señora desaparecida en San Miguel. Quiero lentejas con vinagre. Quiero menú de cinco tiempos de Casa Rosalía.
Quiero roast beef de la Quinta Loreto. Quiero pay de manzana, pero sólo el que hacía mi mamá cuando era niño. Quiero chilaquiles de mi mamá. Quiero fajitas de mi papá. Quiero frijoles, arroz blanco y salsa de chile pasilla de mi abuelita Carmelita. Quiero tamales de papaya de mi abuelita Toña. Quiero sopa de la que me inventé. Quiero discada. Quiero agua de cebada de Sinaloa.
Quiero nieve de la Plazuela o de Comonfort. Quiero recortes de las monjas de Las Monjas. Quiero rompope de las monjas de Hidalgo con Mesones. Quiero rompope del que hago. Quiero galletas y nieve envinada de La Gardenia. Quiero sopes con nata del Rincón de don Tomás. Quiero chili con carne de donde sea, pero rico.

Sábado de ronda

Como que me dio la fiebre

Britney o Cynthia Klitbo. Por cierto, las dos tienen nombres de bailarinas exóticas. Creo que ya me deschaveté. Ajá, como que se me vuelan las láminas. 
Y es que, así como en las telenovelas, cuando algunos personajes enloquecen, me dieron unas ganas raras de raparme y rasurar mi cabeza. Quiero deshacerme de esos cabellos y que me salgan nuevos. Lo haré el primer día de enero, a mi regreso.
Analicé esta manifestación de mi conducta, y creo que quienes de pronto salimos con que nos rapamos, sólo invocamos cambios de raíz en nuestras vidas. Es algo así, ¿o sólo quiero saber qué se siente andar pelonchas? Es como lo mismo, ¿qué no? Bah, no importa.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Hoy en mi blog

Escribo que todo está bien. Me siento feliz. Todo fluye con naturalidad. Me gusta pasear y caminar sin ver el reloj. Ver películas y reír es lo máximo. Todo el tiempo tengo ganas de abrazar. Pese al estrés del trabajo, y aunque me desesperan algunas cosas, ya les guardo un gran cariño a mis compañeros, mi jefe incluido. 
2008 ha sido increíble, como una nueva dimensión. Si ha habido cosas difíciles, son como parte de una comida muy especiada, o con mucho picante. Algo así. Creo que este año soy mejor persona que el anterior, ¡uf!, y exponencialmente más que el antepasado.
Estoy seguro que todo se pondrá mucho mejor, muy por encima de mis expectativas, lo sé. Estoy contento y con ganas de broncearme. Gracias. 

martes, 2 de diciembre de 2008

Hoy usé

La expresión "no obstante", ¡claro, en un texto! Después se me ocurrió buscarla en las imágenes de Google. "A ver qué sale", pensé. Y aquí pongo la primera que apareció. 
Es de las cosas más raras que he visto. Si a alguien le dicen que "no obstante" es lo mismo que esto, seguro lo cree.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Ayer me

Compré una bici. Desde que la vi, y después de conocer otras, sólo pensaba en ella. Se me quedó en la cabeza. La pagué, saqué de la tienda, y usé por unas dos horas. Es posible que más. Cuando me ponía nervioso con la gente alrededor, se desestabilizaba. 
Del Centro hasta la Roma fue padre el camino. Después de pasarme un alto, a pocos metros caí. Dicen por ahí que se vio muy chistoso de lejos.
Después de recorrer la colonia en zigzag, vi Las Fresas Salvajes. De regreso, ya cansado y con sueño, tomé el camino más seguro a mi casa. 
Recorrí un buen tramo de Nuevo León, después pasé por la lavandería carera de Citlaltépetl, y así como la película que recién había visto, tuve mi propio roadmovie de 25 minutos con sus respectivos flashbacks intercalados.
Las calles estaban en penumbras y solas. Estuvo buena onda el asunto, todo tenía una composición fotográfica muy bonita, como si el trayecto se hubiera dispuesto así para mi paso. El camino estaba lleno de símbolos que tomé y ahora pienso muy bien.