miércoles, 4 de febrero de 2009

A veces soy como

El disco duro familiar, es decir, de mamá, papá y hermanas; les recuerdo el historial de muchas cosas, entre ellas de la gente que los rodea: "No hagas tratos con fulano porque recuerda cuando te quedó mal con esto", les digo. "No salgas en la noche con sutana, hace tres años te dejó abandonada en la fiesta del rancho ése", insisto. "No confíes en mengano, te delató hace años", continúa mi letanía.
A veces no me hacen caso. Me desespero. Se las vuelven a hacer. Repito mi cantaleta. La aceptan, pero siento que sólo me dan el avión. Evitan el regaño. ¿Soy su papá o qué pasa? A veces no me gusta ser el hijo mayor.
"Es que tú no olvidas nada, no es sano", me han dicho, pero sigo convencido que es lo más cuerdo y saludable del mundo.
Ya he visto que muy poca gente sí trabaja sobre sus defectos. La mayoría, por primitiva soberbia o no sé, hace alarde de ellos y en el camino lastima a quien se deje.

5 comentarios:

Un Rosado Pimiento Rockero dijo...

La neta debes conocer a la gente y si no se gana tu confianza pss simplemente no le sigues el juego una y otra vez.
a mi me pasa lo mismo
será un síndrome del primogénito?
jajaja
está padre tu blog.

hugo dijo...

pero es que no se puede dejar de cometer los mismos errores que vienen impregnados en nuestro hacer. bueno, es muuuy dificil.

Zabioloco dijo...

yo creo que depende de en que rancho te hayan dejado abandonado ese día...


(ah y sin mois)

El Astronauta dijo...

Necesito alguien con tu capacidad pegado a mí permanentemente. SIEMPRE me olvido de las chingaderas que me hace la gente. Es impresionante.
Me la hacen y a las dos semanas me hablan bonito y, literal, sale de mi cabeza lo malo... y otra vez la misma chinga!!!

C. De La O dijo...

Pue' que no sea lo mas saludable del mundo. Pero la conciencia siempre nos pone un paso adelante.