martes, 3 de febrero de 2009

Yo quería que el

Perro se llamara Jipy, pero este fin que fui de visita a San Miguel, me encontré con que las mujeres de casa de mi mamá; es decir, mis hermanas y ella, le pusieron la opción de nombre que antes no me convenció: Rambo.
"Rambo es guerra, Jipy es paz", fue mi inútil argumento. Debo desistir, así como resignarme a su belicoso nombre. No quiero ser la causa de un doble vínculo canino.

3 comentarios:

El Astronauta dijo...

Jipy era enorme... Me gusta mucho.
Lástima que no se lo pusieron a Rambo.

Y... ya que no lo usaron... no tendrás inconveniente en que bautice mi siguiente mascota así, no? :P jajaja

Que no se desperdicie el nombre, vaya.

Tomás, no hay más dijo...

Pues si quieres, de hecho también usaremos el nombre en un perro que tendremos próximamente. Muajuajaua. :P

La "U" Carolina dijo...

Es muuy bueno el nombre Jipy, me encanta... :D