jueves, 2 de abril de 2009

¿Por qué se

supone que un perro o lo que sea, nos tiene que obedecer? ¿Por qué tenemos el impulso de exigir que hagan lo que queremos? ¿Los tenemos que dejar ser y ya?, pero queremos humanizarlos a fuerza y que no se zurren por todos lados. ¿O sólo sirven para comérnoslos o qué? No sé, me duele la cabeza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

buen escrito...porque debemos obedecerlos? no tengo la respuesta...pero nosotros le damos el poder!! para hacerlo, y no debe de ser asi