sábado, 28 de marzo de 2009

"Hasta se

me salió un pedo de la risa."
                                           Luis Núñez

Mamááá

- ¿Puedo hacerme, en vez de sándwich, torta?
- Sííííííí.
- Gracias.
(Esto salió del departamento de mis vecinos.)

miércoles, 25 de marzo de 2009

Me gusta eso

De sentirme niño, adolescente y adulto* al mismo tiempo. Es como si tuviera 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26 y 27 (ya casi 28) años al mismo tiempo. También creo que tengo todas las edades subsecuentes en mí, pero como aún no las vivo, no soy capaz de distinguir lo que es de cada una. 
Es como si todo lo que viene ya viviera como un germen en nosotros, y como si el porvenir fuera una montaña de insights frente a los que, cuando los vivimos, asentimos sin inclinar la cabeza y sin pronunciar una palabra.

    * adulto joven**
  ** muajauajuajauajua***
*** ***

lunes, 23 de marzo de 2009

Los tiempos

En los que "espontáneamente" me salía sangre de la nariz, parecían en el olvido. Hoy regresaron temprano en la mañana y ahora en el trabajo. ¿Es que he sido infantil últimamente, o algo de las cosas que vivo tiene que ver con las que viví entonces? En fin: un tapón de papel de baño es mi mejor aliado en este momento. Eso sí.

martes, 3 de marzo de 2009

Hace rato

Realicé el infantil "ejercicio" de imaginar qué pasaría si muriera. Sí, esta moquera me pone a pensar en ese tipo de cosas.
¿Saben qué imágenes (medio random) se me vinieron a la cabeza?: el video del metrobús que choca contra un coche al que finalmente voltea contra el poste de un camellón, el letrero con el nombre de cualquier calle, mi mamá (después de superar mi pérdida) comiendo fruta picada frente a su televisión, una de mis hermanas le cuenta (después de una fiesta infantil) a sus hijos sobre un hermano que tuvo alguna vez (algo de ese momento atraería mi recuerdo), mi papá apaga la luz de una lámpara en una mesita de noche (después de haber dejado sus lentes ahí), mi abuela materna se asoma desde el portal de su casa y dice adiós con su mano (así como continúa su despedida cuando vamos en el coche, saliendo de su casa).
Lo cierto es que no quiero morir, al menos no pronto, pero tampoco tengo miedo de que esto suceda. Sólo quiero que se me quite este resfriado.

lunes, 2 de marzo de 2009

Apenas había aprendido a leer

Hacía poco y no estaba muy familiarizado con el nombre "Marcela". Recién había cumplido cinco años. Entonces, recuerdo que llegué a "mi salón". En el pizarrón estaba escrito el nombre de todos, era el primer día.
"¿Quién es Marquela?", pregunté y una niña gordita y morena, entre carcajadas, me contestó que era ella y preguntó por qué le decía así.
La maestra entendió inmediatamente mi confusión fonética e intervino. Me aclaró que la "c" de "casa" también se escuchaba como la "s" antes de la "e" y la "i". Esa duda, que hasta ese momento no era tal, quedó aclarada por siempre.