miércoles, 27 de mayo de 2009

lunes, 25 de mayo de 2009

Cuando de niño

Andaba de molón, una muchacha que trabajaba en mi casa decía: "Van a venir los cucustlanes (sic) por ti si sigues de latoso". (Ajá, así, sin comas, respiraba mientras hablaba.) Y yo ni sabía qué era eso, pero su nombre sí me daba miedo; aunque ni modo, me hacía el valiente y seguía en mi plan.
"¡Bu!"

martes, 19 de mayo de 2009

Me imaginé*

Que el país estaba ya tan muerto de hambre, que los partidos políticos quedaban rebautizados con nombres de comida. Sí, ya sé que ya tenemos un PAN. 
Bueno, a los nuevos partidos seguro les pondrían ENCHILADA, POLLITO, CALDO... El de las propuestas más polémicas: matrimonios de tres o más personas, abortos de gemelos, eutanasia de mascotas, comida cruda, dos o más cambios de sexo, etc., se llamaría TINGA o algo así.
"El PAN ya pasó de moda, vota por una tostada de TINGA", podría ser parte de su pauta propagandística.

*Post súper naco, pero cierto.

lunes, 18 de mayo de 2009

Las credenciales

Para votar me ponen en un estado de ánimo extraño: como cercano a una depresión que dura mientras las veo, sobre todo si se trata de identificaciones ajenas; y más cuando en algún lugar tienen varias, que por estar extraviadas, están a la vista de todos.

Después de años de

Riserch concluyo que Triki-Trakes es el nombre más pinche feo que unas galletas pueden tener.

Lo desconocido

A veces da la finta de ser difícil.

Una vez cuando

Estaba en la prepa, fui con Luis Núñez, mi mejor amigo, a comer unos tacos de guisado en el local del ya desaparecido centro comercial de San Miguel de Allende, Plaza Real del Conde (¡qué nombrecito!, ¿verdad?). Nos echamos varios. Después de algunos minutos, ambos entramos en un trance rarísimo, sin duda provocado por alguno de esos tacos. 
El chiste es que nos pusimos rojos, desinhibidos, agitados y con ataques de risa a diestra y siniestra (ja, me cae bien este lugar común). Estábamos seguros que esos alimentos, seguramente por acedos, nos habían intoxicado. La experiencia fue padre.

viernes, 8 de mayo de 2009

Creo

Firmemente que la capacidad de echarnos pedos nos fue dada para reír. Por ejemplo, hace días me eché uno que sonó como a gato enojado.

Caballo negro

Minutos an-

tes de las 6:30 am soñé que mi jefe se reía de mí por haber tirado unos papeles en un bote de basura que estaba a unos pasos de mi escritorio. No entendí el motivo de sus risas, pensé que me había pegado un papel en la espalda o había cometido alguna de sus travesuras.
En ese momento me despertó un trepidante dolor de cabeza, que me obligó a levantarme para tomar un par de Excedrin. Cuando pude conciliar el sueño de nuevo, aunque fuera un rato más -a ver si se me quitaba la molestia-, ya supe por qué le causaba tanta gracia lo de los papeles: "Mejor acércate el tacho (bote de basura) a tu escritorio", continuó.
Camino al trabajo, y mientras evitaba pensar en mi testa, interpreté el sueño: complicarme la vida sólo me origina dolores de cabeza, fue la obvia conclusión. Cuando se me quite este ataque de migraña o lo que sea, analizaré mi sueño desde otros puntos de vista.