jueves, 29 de octubre de 2009

Soñé que poco

A poco empujaba la casa en la que vivía de niño en San Miguel de Allende, hasta un jardín gigante. La ponía al lado de un árbol. Quería que quedaran juntos. La había empujado y arrastrado. Me había costado mucho trabajo.
Me sentía muy bien con la idea de tenerla en medio de un campo verde; mucho mejor a que estuviera rodeada de otras casas.
Ya ahí, necesitaba moverla para que todos sus lados quedaran completamente apoyados en el suelo. Entonces me paré en una chimenea para hacer contrapeso.
Apoyé el pie derecho en una cornisa y el otro en la rama del árbol, pero después ya no podía bajar y estaba muy alto. Estaba cansado de todos los esfuerzos que había hecho, pero aún debía sostenerme y mantener el equilibrio para no caerme de tan alto.
Sólo se me ocurrió llamar a mi hermana por teléfono y decirle que llamara a los bomberos, porque estaba demasiado cansado y en cualquier momento me soltaría. ¡Qué bueno que desperté!

jueves, 22 de octubre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

Gracias a la

Televisión supe qué es un pepenador. También aprendí que los enamorados deben besarse en la boca y de lengua. Y que hay que regalarse cositas y flores. También que uno debe llorar cuando se muere la gente; que hay herencias, asesinatos, encarcelamientos, tiburones y viajes en el tiempo. También cómo es el coito y cómo se ven los genitales con pelos, y también rasurados -¿por qué no?-.

viernes, 9 de octubre de 2009

"'Tú y yo, el nido de un

águila' es lo más cagado que he escuchado en una canción", le dije a mi hermana Blanca mientras estábamos en el jardín de una casa desconocida, sentados en una banca. Tenía una percepción y sensación sobre mí mismo, como de cuando estaba en la secundaria (no la puedo explicar con palabras, o bueno, me tardaría mucho), además traía el pelo largo: así como hace unos 10 meses.
Blanca me pidió meditar sobre la frase y sacarla del contexto de la canción de Emmanuel, en la que no tenía sentido y sólo estaba ahí por rima y relleno.
Me tomó muy poco tiempo sentir la frase. Me metí en la historia del águila y su nido. Vi construcción, tiempo, plumas, paja, ramas, hierba seca, cielo, profundidad, rocas y la ubicación en una montaña de difícil acceso. Hay que volar para llegar ahí. Se me erizó la piel.
Ya encarrilado con los sueños locos, hace dos noches soñé que Angie me daba "raid" a San Miguel de Allende, y yo en agradecimiento le regalaba un queso grandote que me habían traído de España. Muajaujaua.

viernes, 2 de octubre de 2009

Descontrol

Es la mejor canción de Fobia. Se me eriza la piel sólo de pensar en ella. ¡Es el recuerdo de muy buenos tiempos!