lunes, 11 de octubre de 2010

Cada que es-

cucho la palabra "ultratumba" me imagino una lápida como "del futuro", con botones, luces, y hasta un ataúd "muy moderno", casi volador.

A propósito de esta palabra, que también es una de mis favoritas, ha de ser cagado ser actor de las recreaciones del programa ese de fantasmas del Discovery, ¿no? Como que quiero.

2 comentarios:

Angélika Scully dijo...

Jajaja, oye yo también me imagino algo similar pero no lo había externado.

Guillermo dijo...

Seguro las tumbas que tenían un respiradero y un mecanismo para dejar saber que habían enterrado a alguien vivo eran las primeras Ultratumbas, si a Joaquín Pardavé lo hubieran enterrado en una ultratumba, la anécdota de su entierro en estado catatónico sería un chiste y no una anécdota morbosa.