viernes, 26 de marzo de 2010

Para variar

voy a contar lo que soñé anoche.
Estaba en San Miguel, dentro del cine Los Aldama, que seguía lleno de butacas, pero ya estaba abandonado. (Ahora, desde que un gringo lo compró, no tengo idea de cómo luzca).
El chiste es que en sus butacas tenía lugar una pedota, y había un montón de conocidos del pueblo, gente que ubico más de mi infancia. Entre todos estaban mis primos: Talina y Pepe. También estaba mi hermana Blanca.
No tenía ganas de beber, en absoluto, y lo decía cuando me ofrecían tequila. Al negarme más, llegaron varios y me abrazaron para convencerme. Me sentía muy afectado, sobre todo por mi reflexión: "Cada vez me siento más inadaptado".
Desperté.

jueves, 25 de marzo de 2010

Jaja, no sé desde qué

lugar escucho Revolution y Because de The Beatles, que tengo ganas de llorar y apenas me las aguanto. Muajuajua. En serio. ¡Es que qué canciones!

miércoles, 24 de marzo de 2010

Desde hace más de 20

años me he preguntado si a los animales, como los tiburones cuando se comen a alguien o las víboras come-ratones, no les da asco que su bocado venga relleno de pipí y popó. ¿O será que así les gusta? ¿Es lo que da sabor?

jueves, 4 de marzo de 2010

Sue-

ño que veo todo borroso, como en los tiempos cuando era miope y astígmata; y que no distingo nada a más de un metro de mí. Busco mis lentes sin éxito; y cuando no sé si son los de contacto o los de armazón los que mis manos deben reconocer a tientas, recuerdo que no tengo razón para ver mal: "¡Si ya me operaron los ojos desde el 2004!". Despierto.